lunes, septiembre 21, 2015
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por Zitro II         
                 
En el pasado mes de mayo apareció un librito en forma de entrevista en el que se interrogaba sobre todo lo divino y lo humano a la nueva estrella fulgurante del escenario partidista español: Albert Rivera, fundador y presidente de Ciudadanos. Lo que sigue pretende ser un extracto “especulativo” (también por ser “espejo”) de las preguntas y respuestas a un supuesto líder alternativo de “Convecinos” -formación política algo diferente: Mateo Gracia.

CC 3.0. Fuente: Mooniator
Mateo, permíteme que te tutee y que dé comienzo al apartado más confidencial de mi entrevista. ¿Eres partidario de mostrar parte de tu vida privada al estilo de los presidentes norteamericanos, o te identificas más con el estilo de los españoles?

Por suerte o por desgracia sólo tengo una vida. Yo, todavía, no hago milagros. Será pública cuando se publique y privada cuando se mantenga circunscrita a ese ámbito. Evidentemente, pido el mismo respeto que se le debe a toda persona, esté o no dedicada durante un tiempo al gobierno de los asuntos públicos.

El uniforme de líder político incluía, al menos hasta ahora, mujer e hijos, y una imagen distante y seria. ¿Qué imagen quiere transmitir?

Si sigo viviendo como debo, la imagen que daré no dependerá –en ningún caso- de mis deseos. Porque podrán decir todos los que me ven que soy coherente con aquello que creo y que da sentido a mi vida.

¿Eres consciente de que mucha gente te tiene registrado en la cabeza, de rodillas o recibiendo la comunión dentro de una iglesia católica? ¿Esas fotos las hiciste para llamar la atención o era un mensaje subliminal sobre Convecinos?

Esas fotos son parte de mi vida diaria. Duermo, me aseo, me alimento, trabajo, me relaciono con mi familia y con otras personas y rezo, como toda persona que cree en Dios, y además tiene la inmensa suerte de abrirse a esta realidad. Yo digo a veces que las personas que sólo dan crédito al mundo material van por la calle como si llevaran un parche en un ojo. Desconocen la realidad porque sólo ven un destello –la naturaleza- pero no son capaces de reconocer su origen, que está “por encima de ella”, y es sobrenatural.  No me pareció mal incluir fotos sobre mi vida de fe, porque es mi vida y creo que es bueno que los que no la viven la (re)descubran.  Es un tesoro que hemos ocultado durante muchos años en España, y hace realmente bien al que lo encuentra. Está mal que lo diga yo.

Las redes sociales se han convertido en la vía de comunicación más directa con los votantes y en un termómetro de tendencias. ¿Cómo las usas? ¿Qué te aportan?

Para un responsable político o un cargo público no deja de ser más que una quimera querer mantener una relación con “los votantes” o “administrados”. Es impensable, pretencioso e inútil pretender una relación directa “gobernante-convecino”. Si yo me dedicara a contactar personalmente a través de ese medio con todos mis compatriotas, les estaría engañando, porque no estaría haciendo bien mi trabajo. Las redes sociales son un medio muy importante de comunicación, el penúltimo de los que irán apareciendo, para mantener un contacto con todas las personas interesadas en conseguir el bien común a través del ejercicio de la política.

Si fueras presidente del Gobierno, ¿vivirías en la Moncloa o buscarías una ubicación más acorde con un nuevo líder?

Esto es algo completamente intrascendente. Si la Moncloa es el lugar previsto, yo no soy más que un temporero en esta responsabilidad. Allí se encuentran los funcionarios que dependen de la presidencia y dispone de las medidas de seguridad que se estiman convenientes para mantener con eficacia las labores del gobierno de España. Yo en ningún caso buscaría otra ubicación.

¿Qué haces cuando no trabajas? ¿Tienes momentos sagrados sólo para ti?

Debería tener menos sólo para mí pero, además de los propiamente sagrados –que tiene cierta gracia que los denomines así- me gusta mucho leer y escuchar música de la que llaman clásica, aunque en mi caso va desde Perotin a Part. Pero sí, debería dedicar más tiempo a hacer familia, a mi esposa e hijos. Asignatura pendiente que creo que, a mi edad, va a quedar suspensa hasta…

¿Cómo mantienes la salud mental ante tamaña indiferencia? Hacéis todo lo posible por daros a conocer y cuando no os insultan os hacen el vacío más apabullante.

Se dice que no hay mayor satisfacción que la del trabajo bien hecho. Vivir intentando cumplir lo mejor que puedes y sabes con tus obligaciones es ya una recompensa. Lógicamente, lo mejor sería que el mensaje de Convecinos llegara, fuera entendido y calara entre mis compatriotas. Yo estoy seguro que  forma parte de su ADN, pero ni siquiera éste resiste una inmersión tan intensa y prolongada en una forma de vida artificial y extraña como la que nos impuso la religión oficial de la democracia liberal.

¿Qué playlists escuchas en el coche? ¿Tienes alguna canción asociada a momentos clave? ¿Cuál sería la banda sonora de Convecinos?

Hace tiempo que no pongo música enlatada en el coche, aunque llevo un cargador de diez cedés que suelen ser de clásica muy variada, como te he dicho antes. También me gusta escuchar la radio, pero no soy de nada parecido a 40 principales. No tengo música para momentos clave y no había pensado en banda sonora pero, ahora que lo dices, seguramente me inclinaría por algún pasodoble o melodía popular de zarzuela. En España tenemos un patrimonio musical para dar y para repartir.

¿Qué cuentos les contabas a tus hijos cuando se iban a la cama? ¿Eres bueno inventando historias o recurres a los cuentos clásicos?

Dices bien (“les contabas”), porque ahora casi me los cuentan ellos a mí.  Sí, solíamos leerles cuentos clásicos antes de dormir. Los cuatro nacieron en menos de cinco años por lo que nos sentábamos en una sillita en el pasillo para que nos vieran en sus camas desde los dormitorios. Después, rezábamos la oración de la noche. Es importante que los niños sepan que, cuando no estén sus padres, siempre estará cuidando de ellos su Padre del Cielo y su Madre, la Virgen María.

Uno de tus valores es la naturalidad. Siempre resultas espontáneo. ¿Es algo que fomentas? ¿Te ha traído problemas?

¿Me estás tomando el pelo? Te estás equivocando de persona. No busco la espontaneidad sino la claridad, y esto me obliga la mayoría de las veces a ceñirme a un texto. Nunca he sido buen orador. Por el contrario, muchos coinciden en que escribo bien. Como todos no tenemos las mismas virtudes o defectos, intento utilizar mis puntos fuertes. Seguramente algún día terminaré por mejorar en los débiles, pero espero que ya no los tenga que utilizar en política. Repito, soy un temporero en estos menesteres.

El aborto es un debate que los partidos agitan cuando conviene. ¿Cuál es tu posición? En caso de que una hija te pidiera ayuda ante un embarazo no deseado, ¿qué harías?

Mi posición es, en principio, la más extendida. Rechazo el aborto provocado. A nadie le gusta tomar una decisión de este tipo, porque sabe que supone la aniquilación de la vida incipiente del ser humano que se está gestando en su mismo vientre. Hasta aquí todos somos uno.  La diferencia entre unos y otros reside básicamente en el valor que le otorga cada uno a la autonomía de la voluntad. Los que lo llegan a calificar como un “derecho” más, se están erigiendo a sí mismos como los más rotundos Monarcas Absolutos. Algo así como “es lícito todo aquello que quiera y pueda hacer, porque es mi voluntad”. Por el contrario, los que ven en el aborto una aberración, un acto inmoral y, por tanto, “deshumanizador”, reconocen que la vida del hombre es un misterio inabarcable, una realidad infinita como la libertad, algo que  –literalmente- no depende de mí (no puedo “nacerme” ni morirme  a mí mismo, sólo quitarme la vida, que supone una violencia artificiosa, no natural). De esta forma, acabar con una vida humana es ilícito.

Si mi hija me pidiera ayuda ante un embarazo no deseado, haría todo lo que estuviera en mi mano para que respetara la vida que lleva dentro. Estoy convencido de que es la mejor ayuda que le podría prestar. Así, ella conseguiría respetarse a sí misma.

Te declaras monárquico pero criticaste el primer discurso de Navidad del rey Felipe VI. ¿Es una estrategia para gustar a todos?

Me temo que si conocieran mi postura ante la monarquía parlamentaria que se restauró a partir de la constitución de 1978, ese gusto desaparecería. Yo entiendo la Monarquía como la forma de gobierno ideal y, además, en la tradición española la Monarquía tiene unas peculiaridades le que aseguran una especial sintonía con la manera de entender la vida y desenvolvernos en sociedad de los españoles, a lo largo de nuestra historia.

Soy monárquico. Creo en un solo Dios, que es Padre y Rey del universo. De Él es, y procede, todo el poder. El mejor poder del pueblo es el ejercido por Dios, a través del Rey y en su nombre, por la sociedad, organizada en cuerpos intermedios: familias, actividades económicas, municipios. España es la Patria común –incluso lo dice la constitución que ha hecho de los partidos la única realidad social, política y económica existente- y las leyes y costumbres que se han dado a sí mismas las distintas regiones y profesiones deben respetar al “Rey de lo Alto” y ser respetadas por “el rey de abajo”. Esta es la mejor garantía de funcionamiento.  Si cualquiera con responsabilidad no respeta este “orden” se auto-expulsa, porque pierde la legitimidad en el ejercicio de sus funciones.

¿Qué es más fácil, provocar la renuncia de un Rey ilegítimo o asegurar la legitimidad de todo un partido político instalado hasta en el último resquicio y acaparador exclusivo de los poderes del Estado?  La monarquía hoy es anacrónica para los demócratas, por eso no es Monarquía sino un funcionariado republicano coronado, un figurón corta-cintas, un speaker de banquetes, exposiciones y premios diversos. Hoy como ayer –que se lo pregunten a un conocido gobernador romano de Judea en la primera mitad del siglo I a.C.- no pueden tolerar que todo proceda de la gracia de Dios, incluso el poder.

Decía Marx que la religión es el opio del pueblo. Ya veo que eres una persona religiosa. ¿Cómo se sitúa Convecinos frente a los distintos credos?

Marx decía eso porque sabía perfectamente que la religión es la mayor fuente de libertad que tiene el hombre y eso no le interesaba nada en absoluto. Necesitaba una fidelidad inquebrantable a su ideario para obtener –supuestamente- el poder. Y este poder sería definitivo. ¡Ya conocemos que ha sucedido en el último siglo y medio!

Yo soy un Convecino más. Un españolito que, gracias a Dios, y a través de mis padres, he recibido la buena noticia del Evangelio. Esto es un tesoro que sólo podemos custodiar y transmitir, y España ha cumplido esta misión excelentemente a lo largo de su Historia. No veo porqué hoy tiene que ser diferente. Por otra parte, todos los credos tienen alguna luz sobre la Verdad de Dios y, de esta forma tenemos que considerarlos –como en la escena de la estatua al Dios desconocido de San Pablo- pero no por ello debemos fomentar el error. Son visiones imperfectas de la Verdad, cuando no erróneas. Tenemos muchísima suerte. Aprovechémosla acercando a otros a ella.


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