sábado, mayo 31, 2014
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por Miriam Gordon González de Aguilar, presidente de Cruz de Borgoña

Todos nerviositos, jajaja, mensajes de difusión vía Whatsapp, Facebook, emails, escritos, reflexiones de gente culta, incomprensiones, desahogos, gritos en el cielo, etc. Pero tras estas elecciones europeas, yo no veo una derrota los 17.774 votos para Impulso Social, al contrario. Intuía que iba a sacar eso, ni más ni menos. Es cuestión de sentido común y observar la realidad desde la ignorancia pero sí desde la sencillez y buena voluntad.

Yo veo que teníamos que votar valores y orden natural y esa coalición de Impulso Social es la única que los ofrecía, fueran quiénes fuesen sus participantes, entre ellos los carlistas, un hurra amigos. El Señor está contento EN nosotros, es lo que de verdad importa. Él sabrá por qué permite las cosas, hicimos lo correcto y es lo que cuenta para la santidad, salvación de las almas, y búsqueda del bien en nuestra España querida. ¡Qué afortunados somos de tenerlo y verlo claro, y de estar en el lugar que tenemos que estar!

Aun así, hemos conseguido que no salga Vox y debilitar los partidos mayoritarios, monopolistas y bipartidistas. Para mí eso es mucho más que una simple derrota. También decir que no le tengo miedo a España de izquierdas ni a Pablo Iglesias, ni a Podemos ni al Comunismo, Liberalismo ni etc… Es muy fácil conseguir votos a cambio de minutos televisivos, así cualquiera. Cristo de nuestra parte, mayoría aplastante. Ya nos dará el momento cuando Él crea oportuno, con o sin medios, pero cuando Cristo disponga.

Es buena señal que ocurra lo que está ocurriendo, que nos llevemos las manos a la cabeza y nos asuste, para que jóvenes y no tan jóvenes, ese 54% de abstención general entre otros, se dé cuenta y despierte del letargo, despabile y se preocupe por el devenir. Ya está bien de quejarse sin haber pasado siquiera por las urnas, cuyas razones pobres eran: un viaje, la playa, jugar al golf, montar a caballo, ir al cine, pasear con el novio o recoger la habitación, como si no hubiera minutos en la hora, horas en el día, y días en la semana.

Para mí que vamos por buen camino, así que tranquilidad en las masas. Era necesario todo esto y aún es más que vayamos a peor. Vienen tiempos difíciles, pero los estoy deseando. Sólo echo una mirada al Cielo y pido que nos pille preparados para que no renunciemos y cojamos el testigo, la Cruz, llámalo como quieras. Cuanto más difícil sea la causa, más podremos salir los carlistas a la luz y más nos necesitará la sociedad.

Antes, el martirio estaba detrás de una bala, ahora el martirio está detrás de una mirada, de una discusión, de una humillación, de una incomprensión, de la soledad del pensamiento, etc. ¡No lo olvides!

Recemos, por tanto, mucho a la Virgen, el Rosario. Ella lo ha ido pidiendo en las diferentes apariciones, por algo será, siempre por la paz del mundo y por qué no, también de España que ahora tanto lo precisa. ¿Lo estamos rezando? Cada cual nos miremos nuestra propia viga. Ánimo pues, que la victoria nos sonríe.

 Por cierto, hace unos días leí una de esas reflexiones y me pareció muy buena idea que nos cuestionemos lo siguiente: “¿Dónde están esos jóvenes valientes de la Universidad Francisco de Vitoria?” A ver, si despiertan ellos también que pueden aportar tanto…  Y añado, ¿dónde están los de las parroquias, y los de los colegios religiosos y de pago, y los del carlismo, y los del y los del…?

“Tan tal cual”, ¡vamos bien!

Dianaaaaaaaaa, arribaaaaaaaa, arribaaaaaaaaaa, a trabajar por el Reino de Cristo todos ya, AR.

¡Viva Cristo Rey! ¡Viva España en sus tierras de María!


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